Si bien el Kung Fu es esencialmente un antiguo arte marcial de origen chino, hoy en día su práctica puede realizarse con diversos fines: como una gimnasia; como defensa personal; como una actividad recreativa; como competencia deportiva; para mejorar la salud; como medio para acercarse a tradiciones y pensamientos de Oriente.


El Kung Fu no es un bien o un producto que uno pueda tocar, sino que toma forma y en parte se define según cada practicante, y en una Escuela de Kung Fu coexistente distintas búsquedas personales, tanto la de aquel que lo practica con una meta marcial, como deportiva, terapéutica, recreativa y/o de crecimiento personal.


Las clases constan de:
- Entrada en calor.
- Ejercicios destinados al desarrollo de grupos musculares, al aumento de la capacidad aeróbica, de la fuerza, flexibilidad, equilibrio, coordinación, etc.
- Ejercicios destinados a realinear y corregir la postura corporal.
- Caminatas técnicas (técnicas individualizadas en avance).
- Práctica de formas.
- Práctica de formas con armas.
- Aplicación marcial de los movimientos (técnicas) que aparecen en las formas.
- Ejercicios pre-combativos en parejas.
- Trabajos de combate.

La práctica de Kung Fu incluye golpes, bloqueos, agarres, posiciones, desplazamientos, barridas, patadas, saltos, lances, retenciones, trabajos de bolsa y guante de foco, chi kung, etc.

Beneficios de la práctica:
Entre los muchos beneficios que otorga su práctica podemos mencionar,
- Preserva la salud, aumentando la longevidad y mejorando la calidad de vida en general.
- Brinda fuerza y elasticidad.
- Fortalece huesos, tendones, articulaciones y músculos.
- Reduce el stress y la pesadez que produce el ritmo de vida cotidiano.
- Mejora la circulación sanguínea.
- Mejora la coordinación.
- Da mayor flexibilidad y relajación al cuerpo.
- Promueve la libre circulación de la energía en el cuerpo.
- Es agradable y entretenido.
- Promueve el acercamiento a costumbres y tradiciones de Oriente, muchas veces distintas y enriquecedoras a las costumbres de Occidente.
- Promueve el acercamiento entre las personas que concurren a clase a partir del compartir las prácticas y ejercicios, favoreciendo el desarrollo y cohesión social.

La práctica del Kung Fu es apta para personas de cualquier sexo y edad. No hace falta esperar ningún momento especifico del año para comenzar, solamente traer ropa y calzado cómodos.